miércoles, 11 de junio de 2008

Ad vitam aeternam (1)


En Ad vitam aeternam Thierry Jonquet se atreve con un género peligroso y poco cultivado, tan poco cultivado que quizás ni exista: el negro fantástico contemporáneo, con algunos toques góticos.

Así y todo, Ad vitam aeternam (en adelante, Ava, como uno de los personajes de la novela) se parece a otras novelas de Jonquet. Se parece a Tarántula en su componente de irrealidad, los escenarios fantasmagóricos y los personajes obsesionados con la venganza y con su dolor. Se parece a Mon vieux en el callejero preciso de París, ese recuento minucioso de calles y plazas que en Ava coincide con el de Moloch: los alrededores del canal Saint-Martin y el bassin de la Villette. Y se parece a Le Manoir des immortellles en el asunto central: la muerte y la inmortalidad.

Ava tiene, pues, mucho de Jonquet y mucho también de original: defiende la tesis de que la inmortalidad no merece la pena y en eso viene a coincidir con un bonito relato breve de Leonhard Thoma que se titula Als ich unsterblich war (Cuando fui inmortal). Fijaos en el parecido con el título de la traducción alemana de Ava: Die Unsterblichen, literalmente Los inmortales.

El protagonista del relato de Thoma es un hombre con la capacidad de decidir sobre su propia muerte, que desea por fin morir. Harto de vivir mil vidas, acaba encontrando la repetición insulsa, acaba anhelando el tiempo limitado, porque la fugacidad lo convierte en algo importante, crucial. Si no, todo es banal.

Y, para no hacer una entrada demasiado larga, voy a dejar lo que me queda por decir para un segundo capítulo. Hasta lueguito.


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9 comentarios:

María Jesús Lamora dijo...

Gracias por la referencia literaria.
Besicos para ti, querida.

Benjuí dijo...

¿Quién no ha pensado eso mismo alguna vez?

(La historia es provocadora, al menos como tú la presentas, pero. ¿está traducida al castellano?)

calamarin dijo...

Lo voy a buscar ya mismo, espero tener suerte, ya sabes que me interesa mucho este autor, desde que leí Tarántula... y el tema de esta obra me atrae mucho.” la muerte y la inmortalidad”... vivir eternamente? Dios, que horror...

Noemí Pastor dijo...

Éste sí está en castellano. Ahora no recuerdo en qué editorial. Ya me contaréis, si lo leéis.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Me voy para allá ahora mismito, que voy retrasaita.
Besicos

Anónimo dijo...

Gracias por la informacion, pero la obra que mencionas de Leonhard Thoma (Als ich unsterblich war)esta traducida al español?
Me interesa mucho este autor.
Muchas gracias.

Noemí Pastor dijo...

ANÓNIMO, he investigado en Google y me temo que no está traducido. Es un cuento breve, así que, si me das un tiempecito, te lo puedo traducir yo. Saludos.

Felipe dijo...

Está en Español en la editorial Afluentes. Saludos!

Noemí Pastor dijo...

Felipe, gracias por la información. Yo sabía que estaba en español, pero no sabía en qué editorial. Gracias otra vez.