viernes, 25 de julio de 2014

La sucia resignación de los parias

« Muchos de los amigos que tenían en común con los años habían abandonado las naves de la lozanía en violentos y sorprendentes lavados de imagen. Los punks con cresta, buenos discos y buena conversación, enrolladísimos, los colegas geniales de siempre, en solo una temporada se habían convertido en cuñaos adiposos con los sueños sepultados, hipotecas sobre las espaldas y la sucia resignación de los parias: "Así es la vida". Como si hubiera una buena razón para pasar a engrosar las filas, sentar la cabeza  y aguantarlo todo.

En una ciudad pequeña es fácil toparse con viejos amigos; adolescentes sublimes convertidos en borregos; agrios, abatidos, heridos en su vanidad, bloqueados, ajados o entrampados por pequeños éxitos.»


Virginie Despentes: Bye, bye, Blondie
Éditions Grasset & Fasquelle, 2004
La traducción y la adaptación son mías.

domingo, 20 de julio de 2014

No lugar

« Nancy no es una ciudad esplendorosa, ni siquiera bajo el sol. Por eso cuando llueve encuentra su verdadero carácter gris, lúgubre y deprimente. Cuando llueve, los sintecho y los perroflautas se refugian en el centro comercial y el resto de la gente se pega a los escaparates para resguardarse. El interior está sembrado de los mismos letreros que pueden encontrarse en cualquier otra ciudad de Europa: Footlocker, Pimkie, H&M, Body Shop... Los escaparates son feos, demasiado iluminados, aseptizados, previsibles; nunca muestran nada sorprendente ni escandaloso.
En el resto de calles tampoco llama nada la atención: no hay espacio para lo subversivo en las ciudades modernas. Todo resulta enfermizo, congelado, como una morgue colorida.»

Virginie Despentes: Bye, bye, Blondie
Éditions Grasset & Fasquelle, 2004
La traducción y la adaptación son mías.


«Si un lugar puede definirse como de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse como de identidad ni relacional ni histórico será un no lugar. La sobremodernidad produce no lugares. Son tanto las instalaciones necesarias para la circulación acelerada de personas y bienes (vías rápidas, empalmes de rutas, aeropuertos) como los medios de transporte mismos o los grandes centros comerciales. »

Marc Augé: Non-lieux. Introduction à une anthropologie de la surmodernité, 1992
Los no lugares. Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad, Gedisa 2008
Traducción de Margarita Mizraji
La adaptación es mía

miércoles, 9 de julio de 2014

Alimento espiritual para el verano

Estas van a ser mis lecturas durante los próximos días.

Los cuerpos extraños, lo último de Lorenzo Silva, Bevilacqua y Chamorro.




La ballade de Rikers Island, lo último de Régis Jauffret, sobre el affaire de Dominique Strauss-Khan. Promete emociones fuertes: para empezar, Strauss-Khan se ha querellado contra Jauffret. Ya os contaré. Sin falta.


Y en último lugar, pero preferente en mi corazón, La lluvia del tiempo, de Jaime Bayly, sobre otro affaire político-sexual (son mi debilidad, como ya he demostrado con mi enganche a The Good Wife): el de Alejandro Toledo, presidente del Perú que se negó a reconocer a una hija.




Pongo este libro en un lugar preferente porque ya he empezado a leerlo y me tiene cautivada. Además, yo pensaba que Bayly solo nos gustaba a Roberto Moso y a mí, pero dice la contraportada de este libro que a otro Roberto, a Roberto Bolaño, la prosa de Bayly le parecía "luminosa"; estoy de acuerdo.

Esto es todo, amigas, amigos. A medida que lea os cuento. Chao.

sábado, 5 de julio de 2014

Tres sin cuatro tampoco hay

He puesto ese título un poco tontorrón, lo sé, porque estuvimos cuatro señoras presentando, como os anuncié, el libro de una de ellas: No hay tres sin dos (Trama Editorial) de Alejandra Díaz-Ortiz. Fue en la Librería Cámara, de Bilbao, sitio acogedor donde los haya.

Presentando, que es gerundio. Foto de Daniela Villaseñor.


Nos juntamos a presentar Manuel Ortuño, el editor, Elena Sierra y Beatriz Celaya, ambas de Biografías Personales, y servidora de ustedes.

Entre el público, entregado y numeroso, tuvimos a gente ilustre como Daniela Villaseñor, ilustre e ilustradora, a quien debemos la delicada portada de No hay tres sin dos, Silvia Muriel, Loreto Rubio, Javier Maura, Fernando García Pañeda y Julen Iturbe. No me olvido de Txetxu Barandiaran, el cocinero que ha ligado esta salsa.

No hay tres sin dos da para mucho, así que pudimos hablar durante un buen rato de la potente y libérrima voz de Alejandra, de su capacidad para fagocitarlo todo, pero todo todo, y convertirlo en literatura y de cómo, al leerla, nos coloca al borde del precipicio y ya cada una y cada uno de nosotros decide cómo caer: a trompicones, rebotando por las paredes o alzando grácilmente el vuelo.

Aunque su presencia estaba confirmada, John Hemingway, el nietísimo, padrino de No hay dos sin tres, hizo honor a su leyenda familiar y, en vez de aparecer en Bilbao, prefirió desaparecer en Pamplona. En fin, tiran más los genes que los trenes.
 
Luego, para homenajear a la autora, que es mexicana, nos fuimos al restaurante Al-Txile, donde cenamos y bebimos muy bien.Te lo perdiste, Hemingway. Fastídiate.    

viernes, 27 de junio de 2014

No hay tres sin dos

El jueves 3 de julio a las 19:30 en la librería Cámara de Bilbao presentamos No hay tres sin dos (Trama Editorial), de Alejandra Díaz-Ortiz, un delicado y ligero volumen con "una maravillosa colección de historias breves y prosa poética que capturan momentos de amor y pérdida con exquisita economía, franqueza y habilidad", como dice su contraportada.

La presentación va a ser así: primero intervendrá el editor, Manuel Ortuño; a continuación, John Hemingway, crítico literario que ha escrito el texto de la contracubierta que os he traducido parcialmente (me han dicho que es nieto de alguien y mira que el apellido se me hace conocido, pero no caigo, no caigo); y luego charlaremos en alegre y amistoso coloquio la autora, Beatriz Celaya, Elena Sierra y servidora de ustedes.

Nos acompañará Txetxu Barandiaran, que, en el mejor de los sentidos, es el mayor culpable de todo esto.

Repito, por si no ha quedado claro: jueves 3 de julio, 19:30, librería Cámara, Bilbao.

Pásense, señoras, señores. El libro da para charlar ameno, jugoso y divertido, así que no me cabe duda: lo vamos a pasar muy bien.

viernes, 20 de junio de 2014

Un poco de tele en Zinéfilaz



A mí siempre me ha gustado mucho la tele, pero pocas veces me he enganchado a una serie como me he enganchado a The Good Wife (TGW).

Por eso le he dedicado un articulito en Zinéfilaz, un blog en el que cabe (casi) todo y que promete novedades. Ya os contaré.

De momento, id a leer mi artículo, a ver qué os parece. Saludos.

miércoles, 4 de junio de 2014

¿Y tú qué clase de madre eres?

La editorial me envió un ejemplar, que agradecí en su momento y vuelvo a agradecer ahora.

Ya leído, confirmo la impresión inicial de que es un producto para el público femenino, o sea, como decía, convenientemente rociado con estrógenos. A esta conclusión no he llegado yo porque sea una genia de la intuición ni tenga un olfato literario especial: la contraportada lo anuncia con megáfono.

El libro, pues, busca la complicidad con mujeres jóvenes en transición a la madurez, con empleo, con hijos pequeños y no muy boyantes económicamente.

El relato se estructura en tres firmes columnas, con tres tipos de capítulos diferentes.

La primera es la protagonista, Lisa Kallisto que narra en primera persona y así consigue ese contacto directísimo y eficaz con las lectoras. Kallisto nos hace partícipes de sus desvelos y sus esfuerzos por ser perfecta como su amiga Kate Riverty. Con miras a ese fin lee revistas y libros de autoayuda, se deja la piel en ello, se desvive, pero no alcanza el ideal nunca y se siente culpable siempre. Nada que no sepamos, pues.

La segunda columna es el malo, el secuesrador de jovencitas. Un narrador omnisciente nos lo presenta en tercera persona y capítulo a capítulo nos va aportando datos para que ayudemos a la tercera columna, la investigadora Joanne Aspinall, de la misma edad que Kallisto, pero con otro perfil: no tiene pareja ni hijos, vive con una tía extravagante y tiene problemillas por un físico demasiado llamativo. En sus pesquisas para encontrar al malo tiene que ahondar en las familias de las víctimas, de donde sale más porquería que otra cosa.

La novela, en fin, tiene todos los ingredientes que en teoría construyen un relato ágil, variado y british también; neuras y psicosis varias e incluso una pizquita de porno casero.

Paula Daly
Just What Kind oh Mother Are You? (2013)
¿Y tú qué clase de madre eres?
Roja & Negra 2014
Traducción de Victoria Alonso Blanco