jueves, 26 de febrero de 2015

Los amantes de Hiroshima

En julio de 2012 Random House Mondadori tuvo la amabilidad de hacerme llegar las dos novelas que hasta entonces había publicado Toni Hill con el inspector Salgado como protagonista: El verano de los juguetes muertos y Los buenos suicidas. Así os lo conté en este blog mío que es el vuestro.

En agosto de ese mismo año yo partí hacia los Estados Unidos de América y en la maleta, además de mucha ilusión, fueron esos dos ejemplares, que compartieron conmigo un montón de moteles y carreteras.

A mi regreso, ya en octubre, publiqué en Calibre 38 una reseña sobre esas dos novelas. La titulé Salgado Connection.

Unos dos años y medio después, Toni Hill ha publicado la tercera entrega de la saga Salgado, Los amantes de Hiroshima, me la he leído, he escrito la correspondiente reseña y la tenéis publicada de nuevo en Calibre 38. A ver qué os parece.

Hasta pronto.

domingo, 15 de febrero de 2015

Párrafos selectos de W de whisky

"Las buenas historias de suspense siempre se desarrollan en tres planos: lo que sucedió en realidad, lo que parece haber sucedido y cómo el detective distingue entre lo primero y lo segundo."

"Los sintecho a los que veía a primera hora de la mañana se resguardaban con carritos de la compra llenos a rebosar de sus pertenencias. Ni los más nómadas pueden resistirse a tener algo en propiedad. Sea cual sea nuestro estatus social, las posesiones nos reconfortan."

"Hay algo en la naturaleza humana que nos empuja a buscarle sentido a un mundo caótico e impenetrable como el nuestro. La vida no es mucho más que una serie de historias superpuestas sobre quiénes somos, de dónde venimos y cómo luchamos por sobrevivir. Las noticias siempre giran en torno a lo mismo: guerras, asesinatos, hambrunas, plagas; la muerte en todas sus manifestaciones. Es absurdo asignarle un significado a cada acontecimiento casual y, sin embargo, todos lo hacemos constantemente."  



Sue Grafton:
W de whisky

Tusquets, 2015
Traducción de Victoria Ordóñez Diví

La adaptación es mía.

Más entradas sobre El Abecedario del Crimen en Boquitas Pintadas.


lunes, 9 de febrero de 2015

W de whisky

Hace unas semanas Tusquets me hizo llegar amablemente un ejemplar de W de whisky, la (de momento) última entrega de El Alfabeto del Crimen, de Sue Grafton.

Desde entonces la novela duerme junto a mí en mi mesita de noche y me acompaña en el bolso en algunos viajes en metro. Me falta poco para acabarla y, mientras tanto, mientras la acabo y escribo una reseñita que merezca la pena, voy a ir publicando, as usual, sus párrafos selectos, y además voy a intentar recopilar todo lo que he publicado aquí y allá sobre esta saga, su autora y su protagonista.

Allá va.

Grafton superstar
Mi detective favorita, Kinsey Millhone
Párrafos selectos de "Kinsey y yo"
Más párrafos selectos de "Kinsey y yo"
Otros pocos más párrafos selectos de "Kinsey y yo"
Kinsey y yo 
F de fugitivo
Ya he terminado "F de fugitivo"
Párrafos selectos de Kinsey Millhone
"G de guardaespaldas": Kinsey y el sexo
H de homicidio
Párrafos selectos de H de homicidio
I de inocente y V de venganza
Párrafos selectos de I de inocente
 S de silencio. ¡Ya está aquíiii!
Adios a abril y a S de silencio
 T de trampa
Kinsey, Grafton y las nuevas tecnologías
U de ultimátum: un puzle
Párrafos selectos de U de ultimátum
Más párrafos selectos de U de ultimátum
Los últimos párrafos selectos (lo juro) de U de ultimátum
V de venganza
¿W de qué?



jueves, 29 de enero de 2015

El caso de la mano perdida




Hola. El año pasado ya os conté que la editorial Sinerrata me había obsequiado gentilmente con esta novela en formato ePub, regalo que vuelvo a agradecer ahora aquí.

A título personal os confieso que ha sido el primer e-book que me leo en mi vida. Y aclaro: no me resisto, no me aferro al papel; lo que pasa es que todavía no he decidido qué lector adquirir; me hago mucho jaleo con tanta oferta diferente, pero, poco a poco, gracias a gente como Javi de Ríos, voy viendo la luz.

La cosa es que en Calibre 38 acaban de publicar una reseñita mía sobre esta novela de crímenes, cadáveres descuartizados y guardias civiles en Sierra Morena en 1952. ¿A que promete? Pues leedla y, de paso, visitad también Puntos suspensivos, el blog del autor, Fernando Roye, y La mirada azul y negra, también de Roye, sobre las novelas del sargento Domínguez.

Felices lecturas.




Fernando Roye:
“El caso de la mano perdida”
Editorial Sinerrata

viernes, 23 de enero de 2015

La flor de mi secreto en Zinéfilaz



Es curioso. A mí siempre me ha gustado mucho Almodóvar y, puesta a elegir entre sus pelis, he elegido La flor de mi secreto. Os preguntaréis por qué esta y no otra, ya que La flor de mi secreto tiene lo mismo de otras pelis de Almodóvar. Tiene escenarios coloridos, melodrama, boleros desgarrados, diálogos impagables, sarcasmo, alfo de esperpento, actrices excelsas, entraña femenina, madres e hijas, cine clásico americano, La Mancha, la familia, recuerdos de la infancia, tragedia y comedia entreveradas...

Pues es que La flor, además de todo eso, tiene literatura. Y a la literatura ya no me puedo resistir.

Sigue leyendo en Zinéfilaz. Nos vemos allá.

miércoles, 14 de enero de 2015

Don de lenguas en Calibre 38



Hola. En la excelsa revista Calibre 38 han tenido a bien publicarme una reseñita sobre "Don de lenguas", la novela de Rosa Ribas y Sabine Hofmann.

Leedla aquí y disfrutadla. Por favor.

sábado, 27 de diciembre de 2014

La mujer de un solo hombre

A.S.A. Harrison:
The Silent Wife, 2013
La mujer de un solo hombre
Salamandra Black, 2014
Traducción de Gemma Rovira Ortega



Los ingredientes del éxito

Ya os conté que este libro fue mi regalo prenavideño (gracias de nuevo, Salamandra Black) y en esos ratitos libres de la Navidad he terminado de leerlo cómoda y agradablemente, sin ningún esfuerzo.

La impresión más fuerte que me deja el libro es que reúne todos los ingredientes de los últimos éxitos de venta negros. Es la primera novela de una escritora con un personaje principal femenino, que aparece en el título, y una estructura dual que interca
la el punto de vista femenino y el masculino, como en Perdida
 
El título apela directamente a las lectoras, como sucedía en la trilogía de Larsson, y otra cosa más une a esta autora con el célebre sueco: fallleció poco antes de que se publicara la novela y no ha podido conocer la gloria literaria en vida.

Además, A.S.A. Harrison, con esas aes en el nombre y ese –son final en el apellido, nos trae a la memoria a las y los nórdicos superventas y, con esas iniciales con punto, a plumas clásicas del género como P.D. James.


Ya sabes qué sucederá

Al estilo del magistral arranque de A Judgement on Stone, de Ruth Rendell, y de la teleserie Damages, La mujer de un solo hombre anuncia en su segunda página que se va a cometer un asesinato, cuándo se va a cometer y quién lo va a cometer.

El reto narrativo consiste en que, a pesar de poseer ya esos datos, no muere la intriga y queremos saber cómo llegamos hasta ese punto, cómo demonios se pasa de una existencia plácida y acomodada en un apartamento de lujo, con vistas al lago, en Chicago, a un crimen sórdido como casi todos los crímenes.

El secreto de esa transición brutal no es ningún secreto, sino algo que sabemos desque que el mundo es mundo: lo idílico no es tal, la felicidad tiene fisuras y el crimen está  siempre mucho más próximo de nuestras vidas de lo que queremos admitir.


Qué más tiene de bueno “La mujer de un solo hombre”

Tiene de bueno que es un relato muy bien apuntalado (y muy bien traducido, añado), que se rodea de microhistorias adicionales que lo abrazan bien y lo hacen más sólido.


Esa función cumplen, por ejemplo, las peripecias personales de los pacientes de Jodie Brett, la protagonista. Su trabajo de psicóloga nos permite entrar en secretos poco presentables de la fauna urbana de Chicago, que pueden ser los de cualquier grupo humano del primer mundo. Es como si la autora abriera un agujerito en la pared de la sala de terapia y nos permitiera contemplar la miseria de nuestros semejantes. Semejante experiencia, por un lado, satisface mi lado cotilla y, por otro, aumenta mi aprecio por el prójimo, pues me ratifico en la idea de que en el fondo es frágil e imperfecto.


La verdad está sobrevalorada

Me ha hecho gracia que la novela, hacia su final, sostenga una tesis a la que le he estado dando vueltas durante mucho tiempo. En flagrante contradicción con su profesión de psicóloga clínica, la protagonista no cree que afrontar los hechos dolorosos sea la mejor manera de superarlos. No. Ella prefiere encerrarlos en un rincón del cerebro, no alimentarlos ni darles oxígeno y esperar pacientemente a que mueran o se desintegren, se hagan polvo y cualquier brisa los arrastre y se los lleve.

No cree en las virtudes del dolor, pues conoce gentes que han sufrido mucho y eso no las ha convertido necesariamente en mejores personas. Queremos creer que el sufrimiento sirve para algo, que con él adquirimos un aprendizaje valioso, más que nada por encontrarle algún lado bueno, pero no siempre es así: muchas gentes que han sufrido “no han ganado sabiduría ni elegancia, no han conseguido recuperar los años perdidos ni reavivar su buena voluntad”.

No es garantíaa de nada eso de ir con la verdad por delante. ¿Qué problema hay en “desdibujar los hechos”? “Hay cosas que es mejor no examinar. No hay necesidad de mirar fijamente a los ojos a la realidad, si existe una forma más amable de mirarla”.

Hacia su final, La mujer de un solo hombre se nos convierte, pues, en todo un elogio de la mentira y el fingimiento, lo cual siempre resulta interesante desde el punto vista literario y no solo desde el punto de vista literario.