Os extracto, más o menos, lo que contó el señor Rankin, hábilmente interrogado por sus compañeros de foto.
Cuando comencé a escibir mi primera novela con John Rebus, no sabía nada de novela negra, pues sólo leía a los clásicos escoceses, y tampoco sabía nada de la policía. Con todo, envié una carta al jefe de la policía de Edimburgo, para que me ayudara a escribir mi libro y se ofreció a ayudarme muy amablemente. Resulta que en ese momento estaban investigando un caso muy parecido al que yo había ideado para Rebus, de manera que me convertí automáticamente en el sospechoso número uno en un asunto muy desagradable, con niños secuestrados y siete asesinatos.
(...)
Yo creía que el apellido Rebus lo había inventado yo, pero diez años después de publicar esa primera novela, conocí en un pub a un hombre llamado Jules Rebus, que me dijo que era un apellido polaco. Miré en el listín de teléfonos de Edimburgo y encontré un J. Rebus ¡que vivía en la calle Rankin! La vida está llena de estas casualidades que en una novela no funcionarían nunca, pero la realidad no tiene por qué ser verosímil.
(...)
Uno cree que escribiendo puede hacer algo para mejorar el mundo, pero no es así. En Callejón Fleshmarket, por ejemplo, critiqué muy duramente la política de inmigración en el Reino Unido. Me consta que el primer ministro Gordon Brown lee mis novelas. ¿Cambió por eso un ápice su forma de tratar a los inmigrantes? No. En absoluto.
(...)
No soy el primer escocés que ha jubilado a su personaje. Conan Doyle incluso mató a Holmes y J.K. Rowling ha "jubilado" a Harry Potter. Como yo no sabía nada de novela negra, tampoco sabía que los protagonistas eran como Peter Pan y que no envejecían al ritmo del resto de los mortales. Por eso para Rebus ha pasado el tiempo como para mí. Otra cosa que no sabía era que los policías de Edimburgo se jubilan a los 60 años, y no a los 65 como los demás escoceses. Cuando era inminente la jubilación de Rebus, un parlamentario pidió al Ministro de Justicia que retrasara la edad de retiro de los detectives para que Rebus pudiera seguir en activo, por lo cual recibí mensajes de odio de gente que quería ya dejar de trabajar.
(...)
La jubilación de Rebus me ha dado libertad y, desde entonces, he escrito una ópera, una novela breve para alfabetización de adultos, una novela gráfica, letras para música, un guión y una serie para el New York Times, que se ha publicado en español con el título de Puertas abiertas. Pero llegó el momento de tener que escribir una novela "de verdad" y mi mujer me dijo: "¡Qué suerte! Ahora puedes escribir lo que quieras. ¿Qué vas a hacer? ¿Ciencia-ficción, novela sentimental, psicológica...?" Y yo le contesté: "Voy a escribir una novela negra que se desarrolle en Edimburgo".(...)
Y así he publicado The complaints, protagonizada por el inspector Malcolm Fox, que es una especie de anti Rebus. Pero resulta que Rebus no se ha jubilado del todo, sino que trabaja, con un grupito de policías retirados, revisando casos antiguos, en el mismo edificio de Fox, de manera que a veces se cruzan por los pasillos, se saludan e incluso comen juntos.
(...)
Cuando era joven vivía en el barrio en el que vive Rebus. Ahora vivo en el que vive Cafferty, su amigo-enemigo y capo de la mafia. Un día se me acercó una señora en el supermercado y me dijo que no le gustaba que Cafferty viviera en su barrio, porque eso hacía bajar los precios de las propiedades inmobiliarias.
(...)
Edimburgo no es una ciudad tan grande como para tener un gran capo mafioso. Hay pequeños jefecillos y todos creen que Cafferty está basado en ellos. Hay incluso uno que está empeñado en que escriba una novela sobre él, intenta ponerse en contacto conmigo y yo procuro viajar todo lo que puedo al extranjero, porque ¿cómo se le dice que no a un tipo que lleva en el coche varios kalashnikoff?
Technorati tags Barcelona BCNegra Ian Rankin






