Airplanes
Bathers at Asnières
Diario intelectual desprejuiciado
En D'autres vies que la mienne, novela de Emmanuel Carrère que acaba de salir en castellano con el título De vidas ajenas, uno de los personajes es un juez que saca los pies del tiesto y se dedica a defender a la gente sobreendeudada en manos de prestamistas sin escrúpulos. Cuando el juez acaba por resultar incómodo a ciertas empresas, lo acusan de comunista y bolchevique y él contesta: "Sí, y me voy de vacaciones a Corea del Norte."Nösel era capaz de leer en griego clásico, latín, árabe, arameo y ruso, pero incapaz de mirar por la ventana ni de sacar la nariz de su libro mientras caminaba por las calles. Era ciego para el mundo.
Tampoco salen mejor parados los hombres del pueblo. Siguiendo con las metáforas campestres, la mayoría se presenta mediante animales: uno se parece a los cerdos que cría, otro a sus gallos y, en general, perros, zorros, pájaros y mariposas sirven de alegoría del comportamiento humano, con un simbolismo que muchas veces se nos escapa a quienes nos hemos criado en el asfalto.
No quiero que el espectador se sitúe ante la obra, sino que la atraviese. En vez de que la tomen como un objeto de contemplación, quiero que se introduzcan en ella, que se vean inmersos, como si fueran adentrándose en los círculos del infierno de Dante
Un ejemplar dedicado de Amorimás, de Dante Bertini, también conocido como Cacho de Pan. Precioso librito, como veis, de poesía, que ha inaugurado las publicaciones del Centro de Investigación Psicoanálisis y Sociedad.

infancia que no tuvo con Terenci Moix y Manuel Vázquez Montalbán. Se conocieron más tarde, en la adolescencia o juventud, a pesar de haberse criado en el mismo barrio, el Raval barcelonés, donde, por sorprendente que parezca, había clases. Sí, esto es algo que choca, pero rigurosamente cierto. Yo también me crié en un barrio obrero que, sin embargo, tenía su aristocracia y sus parias, sus familias "bien" de toda la vida, y las familias como la mía, recién llegada, sin raíces allá. Quien no ha vivido en un barrio pobre se cree que es una especie de democracia pura en la que todos están igualados dans la merde, pero no, no es así.
Takashi Murakami, japonés de Tokio que vive a ratos en Nueva York,