jueves, 10 de marzo de 2011

Alternativas a la hoguera

¿Te has comprado un e-book, te has cargado en él varias bibliotecas nacionales y ahora te sobran libracos?
¿Te compras todo lo que te da a la vista y acabas con la casa llena de garbanzadas?

Sé que alguno de esos es tu caso, pero no pasa nada, hermana. Ahí te van varias ideas para reinventar y reutilizar tus libros.

Alicia Martín te sugiere tirarlos por la ventana.


David García te propone o una rueda o noria para pasear o descansar.



Y Richard Hutten te hace coloridos muebles.

En fin, que, como dice Ray Bradbury, hay más de una manera de quemar un libro. Una pena que no lo supiera Santo Domingo de Guzmán, según pintaba Berruguete.


31 comentarios:

Manuel Márquez Chapresto dijo...

No se puede discutir, compa Noe, que son soluciones imaginativas, y que dan el pego estéticamente de forma sobrada, pero a mí, como la fórmula Carvalho, no hay ninguna que más me convenza (si, además, se pueden poner unos choricitos criollos encima de las brasas del manual aquel de Güindous 3.1 que te dieron con el periódico hace quince años, ya ni te cuento...).

Un fuerte abrazo y seguimos trasteando.

39escalones dijo...

Puestos a quemar algo, refiero quemar el e-book.

J. G. del Sol dijo...

También los puedes ceder al mundo mundial (bookcrossing), o a tus amigos (dejo vilmente un link con mi nombre para ejemplarizar :D).

calamarin dijo...

Que pena lo de tirarlos por la ventana, ahora que lo pienso también pueden ser un arma lanzado contra la cara de alguien... creo que esa es la opción que más me convence. Y no me llames violento, que no lo soy, pero hay tanto tarugo por ahí suelto pidiendo a gritos una paliza.

Mita dijo...

La primera foto es impresionante, :)
Yo me hice con unos armarios en uno de los pasillos que hay en mi trabajo y empecé a amontonarlos allí.

loquemeahorro dijo...

A mí es que, sencillamente, ya no me caben en casa.

Yo los regalo, una solución menos imaginativa aunque eficaz, pero lo del mueble... me está empezando a convencer :-)

José Núñez de Cela dijo...

Muy buenas soluciones todas. Yo de vez en cuando intento aligerar las estanterías y tirar lo que le sobra. ALgunas veces lo consigo, pero poco, otras lo tiraría todo. Después de ver las fotos, optaría por eso último, aunque, bien mirado, una estantería repleta de libros, bien puede servir para otra cosa, verbigracia:
http://jancarti.blogspot.com/2011/03/libros-objetos-inanimados.html

saludos

Jabi Basterra dijo...

Yo estoy con Manuel, y me apunto a la a la opción Carvalho. El único problema va a ser dónde colocar la chimenea. Tendré que empezar a tirar libros para hacerle sitio.
Un saludico, Noemí.

Uno dijo...

Hace un siglo, para explicar lo útil que puede ser la guía telefónica se hizo una campaña en la que se explicaba que la guía podía nivelar una mesa o una silla de pata quebrada, permitía llegar a las cuerdas del tendedero y muchos otros usos domésticos. Pues eso.
Yo regalo a una fundación todos los libros que no tienen un especial significado para mi, que no quiere decir que no me hayan gustado. Y al mismo tiempo hace un mes recogí de un contenedor de basura un montón de viejos libros de leyes -¡en francés!- de 1907 primorosamente encuadernados que me van a servir de mesita por lo menos una temporada.

Bruja Truca dijo...

El sofá no puede parecer más incómodo.
Yo por ahora los sigo leyéndo y guardando. El e-book me parece la cosa más des-angelada que ha podido inventar el hombre en este siglo. He dicho. Donde esté el olor de un libro nuevo y el encanto de las arrugas que se quedan al dorso cuando se termina, que se quite tanto cacharro informático frío.

Noemí Pastor dijo...

MANUEL, sí, los manuales de informática son lo más prescindible y lo más quemable del mundo. El contenedor de reciclaje también es una opción.

Noemí Pastor dijo...

ESCALONES, no, pol dios. Seguro que suelta humo tóxico y un olor de mil demonios.

Noemí Pastor dijo...

JG del SOL, muy buenas opciones esas también. Y nada viles. Hay quien no quiere libros pa ná.

Noemí Pastor dijo...

CALAMARIN, mira que eres brutico, amore. Y lo que me río yo con esos exabruptos.

Noemí Pastor dijo...

MITA, vaya, se me ocurre también ir haciendo montoncitos en el pasillo de casa; en las esquinitas, para no tropezar.

Noemí Pastor dijo...

LOQUEMEAHORRO, yo es que soy una torpe que suspendía las manualidades en EGB, que, si no, la mesita me la hacía, bien mona, con tanto colorín.

Noemí Pastor dijo...

JOSÉ, yo los dono a la beneficencia, a una tienda de Cáritas que luego los vende. La cosa es que llevo cinco pa donar y me compro seis. Los tienen tan baratitos y hay cosas tan extravagantes...

Noemí Pastor dijo...

JABI, o puedes construir una chimenea con libros. Nada más escribirlo me he dado cuenta de que no es buena idea porque ardería toda ella completa.

Noemí Pastor dijo...

UNO, pues eso es lo que me pasa a mí con la tienda esa que digo. Es que tiene un punto alucinante porque nunca sabes qué puedes encontrar. ¿Llegaré al extremo de comprar un libro que he donado yo?

Noemí Pastor dijo...

BRUJA, el sofá tiene pinta de darte un dolor de espalda que te mueres. Dirás lo que quieras del e-book, pero para irse de viaje mola, que ya estoy mayor pa cargar con libracos.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Muy imaginativa y sugerente esta idea, pero prefiero dejarlos en mis estanterias e ir leyendo cada uno según voy teniendo tiempo. Y quemarlos es un sacrilegio.

Besicos muchos

Noemí Pastor dijo...

CASA, no es tan sacrílego si es que tienes frío y necesitas una hoguerita pa calentarte. Además, el fuego puede ser purificador: igual echas a las llamas una porquería de novela y luego entre las brasas encuentras una obra maestra.
En fin, ya dejo de decir bobadas, ya.
Besos grandes.

JOANA dijo...

La solución más clásica consiste en ir metiendo en cajas aquellos que menos te importan. Ocurre entonces un fenómeno curioso. Mas pronto que tarde arderás en deseos de recuperar uno que sabes que está a mitad de caja, allá en el trastero... no falla.

Noemí Pastor dijo...

Sí, Joana, otra variante es quitar de la vista los que están viejos y manoseados y entonces es cuando los necesitas, como me pasa a mí ahora, que necesito el Poema de Mío Cid para un trabajito y no sé dónde anda ni dónde cabalga ni ná.

Caruano dijo...

Hace años que dejé de tenerle respeto a los libros (me refiero al objeto físico) y los voy acumulando en los rincones y altillos (todavía me da cosa quemarlos a lo Carvalho).
Dime, hermosa, ¿ya se electroniza tó lo que se edita o se sigue e-booquizando solamente los libros que "funcionan" y demás chuminadas?. Seguro que me paso al formato digital cuando mis asesores me digáis que lo haga, que yo también estoy mayorcito para cargar con libros de aquí pallá.
Aunque no venga a cuento, quiero comentarte que, debido a tu perniciosa influencia, estoy leyendo la novela de Alicia Giménez B., la de los penes cortados, y no hago más que palparme los bajos.
Abrazos.

Noemí Pastor dijo...

Caruano, yo a los libros como objeto físico nunca les he tenido aprecio; en ese sentido no soy bibliófila. Quizás a algún ejemplar le tengo cariño por su valor sentimental, pero nada más.
En cuanto al e-book, no soy la persona más indicada para asesorarte, pues sencillamente estoy dejando pasar el tiempo a ver cómo evoluciona el mercado, hacia dónde y qué se asienta y qué no.
Hoy por hoy, además, la oferta me parece paupérrima, aunque puede cambiar de un día para otro con el desembarco de Amazon en español.
En fin, no tengo ninguna prisa ni ningún afán de ser la más modelna de mi vagón de metro con el cacharrito más cool.
Besos, hermoso.

HLO dijo...

Pena de infierno para quien destruya un libro, qué mal gusto ¿por qué no le da a la gente por quemar sus zapatillas d edeporte?

Noemí Pastor dijo...

Querida HLO, siento decirte que los libros, en este nuestro primer mundo, no valen nada. En algunas bibliotecas tienen donaciones y donaciones en cajas sin saber qué hacer con ellas. En ciertas tiendas de segunda mano y empeño ya no los quieren, de tantos que han acumulado.
Ya solo son objeto de veneración para cuatro intelectualillas/os, entre los que me incluyo. Bueno, no, lo mío no es veneración, sino simple respeto y ciertos libros, ni eso.

Jo Grass dijo...

Me gusta la rueda; lástima que no tenga espacio en casa para leer y descansar con ella!
besitos

Noemí Pastor dijo...

JO, primi, chica, ¿y no te convence más la mesita, que te cabe en cualquier rinconcito? ¡Si es una monada! Parece que me dan comisión por venderla.

eladanbuenosaires dijo...

A veces no hace falta comprarte un e-book, simplemente con separarte de tu mujer alcanza. A punto de llegar a un arreglo en términos económicos, le dije a su abogado:"Necesito me devuelva los libros !", a lo que me respondió después de consultarla: "Dice Virginia que qué hace con la decoración si los saca...", y aunque parezca mentira, esto sucedió. Resultado, aún seguimos en la disputa (NOV 2002 A LA FECHA)
p/d No leía Billiken porque, decía, que ultimamente venía con pocos dibujitos. Plop!!!
Dejo mi blog www.elchoreo.blospot.com