jueves, 10 de enero de 2008

El síndrome de don Quijote

No os molestéis en buscarlo en ningún manual de psiquiatría: el síndrome de don Quijote me lo acabo de inventar yo para explicar lo que me pasa. Os cuento.

Así como don Quijote, hartito de leer novelas de caballerías, se convirtió él mismo en caballero andante, servidora de ustedes, emborrachada de novelas de crímenes, está convencida de que ha desperdiciado su vida, pues tenía que haber sido policía. Sí, sí, policía, detective, investigadora, pasma, madera, ertzaina, cop o flic, que también se dice, por no usar otras denominaciones más despectivas.

Mi vida habría sido maravillosa: sin horarios laborales, todo el día y toda la noche investiga que te investiga, husmea que te husmea, sin fines de semana libres, sin vacaciones, sin apenas dormir, comiendo de mala manera y donde caiga, sin vida social, sin familia, sin ex maridos siquiera...

Qué gustazo ir siempre mal vestida, mal peinada, mal calzada, sin gotita de maquillaje, sin depilar. Pero cachas, eso sí, con buenas sesiones de gimnasio, que hay que estar en forma para alcanzar corriendo a los malos. Y entrenada en artes marciales, porque una chica tiene que saber defenderse.

Viviría en un apartamento minúsculo (como todo el mundo sabe, el jornal de policía no da para más) en un barrio obrero de la periferia, donde quizás conservara algún resto de familia y amigos de la infancia; para no perder el contacto con la realidad, más que nada. Pero sería, por supuesto, una loba solitaria y me compraría la comida en esas tiendas pequeñas que están abiertas a deshoras.

Tendría un carácter dificilillo, pero no agrio. Sería malhablada, lenguaraz y sarcástica, pero sin exageraciones. Sólo lo justo para no conseguir nunca novio.

Sería adicta a la tele y a las gafas de sol y no tendría vehículo propio, pues el transporte público ofrece impagables oportunidades de observación de la conducta humana.

Fumaría y bebería algo, por darme cierto aire de malditismo, y quizás me luciría también algún toque intelectual. Podría ser, por ejemplo, aficionada a la historia sagrada y a las vidas de santos.

¡Ay, amigas y amigos! Me he perdido una vida estupenda, pero he ganado un personaje. Sólo me falta una trama para tener una novela. ¿Alguien tiene alguna de sobra por ahí?


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20 comentarios:

kanif dijo...

Todos los detectives que he conocido tenían vehículo propio, aunque fuera uno destartalado... y ninguno iba al gimnasio así que ibas a ser una detective bastante original : )
Para tramas la básica, mujer de millonario sobornado acude en secreto a tu despacho... a partir de ahí un mundo.

neox dijo...

Ahora me recuerdas personaje en busca de autor/a, que lo eres.
¿No sabes que nos estamos aprovechando de tus sueños, para venderselos a jóvenas descarriadas, como el no va más del futuro que será pasado de la burguesía rampante y heterodoxa en la españa del XXI?

Detectiva, o pesquisidora?¿ te veo 10. Ya te iré dando pistas porque no eres tonta. Pero no has dicho nada de pistola, me alegro, así que yo las llevo.. si quieres. Ah¡, y el Quixote XXI me lo pedí hace tiempo. Neox es eso.

Un Beso, Sancha :)

39escalones dijo...

Que alguien avezado me corrija, pero el "síndrome de Don Quijote" en efecto existe... Al menos eso creo recordar de mi experiencia en el Psiquiátrico (ojo, no como paciente, aunque lo parezca, sino como trabajador).
Bueno, en este personaje todos son ventajas. Por no mencionar además que si fueras policía en EE.UU. siempre encontrarías sitio para aparcar en la puerta de cualquier lado al que fueras (y si te multan, tu guantera estaría llena de boletos sin pagar), que siempre tendrías en el bolsillo el importe exacto de cualquier carrera de taxi, que tendrías un juego de tarjetas de crédito con las que abrir cualquier puerta y que siempre que encendieras la tele estarían hablando de ti y tu caso... En el lado malo, que tu capitán siempre sería un gilipollas, que nunca toca en la lotería el billete que corresponde el número de tu placa, y que siempre que tu compañero te enseñe la foto de su novia eso indica que los malos se lo van a cargar...
Uf, mejor de guardia urbano dirigiendo el tráfico.
¿Una trama criminal? Un anciano profesor de Historia Antigua aparece apuñalado en su apartamento, atado a un sillón con una soga, y tanto las puertas como las ventanas están cerradas por dentro a cal y canto... El profesor era soltero, y no se le conocía relación alguna, apenas tenía relación con compañeros de trabajo, no se le conocían amigos ni frecuentaba lugares fijos. Hala, a pensar.

Besos

peke dijo...

Sí, lo del vehículo propio es imprescindible aunque sea un mirafiori destartalado (¿se nota que estoy releyendo a Markaris?). ¿Y qué tal un acosador que te toma en su punto de mira porque eres una tía cachas que sale en la tele y siempre vence a los malos?
¿En verdad te gustaría comer a deshora en cualquier lugar de mala muerte, no tener fines de semana ni vacaciones y no poder dormir por las noches de un tirón? Bah, no me lo creo. ;)

Lucía dijo...

¡Jolín, Noemí, qué envidia, yo quiero ser como tú! Me gusta el plan, sobre todo lo de ir en transporte público, como el Méndez de González Ledesma que tampoco tiene coche; lo que menos me gusta es lo de ir al gimnasio ¿se podría prescindir?
Avísanos cuando tengas editado el libro, seré tu fan número uno.
Besos.

perem1 dijo...

No se... igual al final nos sales como a Clint Eastwood en "Harry el Sucio" mandando a paseo todas las normas, o en las peores de tus pesadillas vestida de azul y organizando el tráfico a la salida de una escuela........ Nunca se sabe que nos podía haber deparado el destino.

Un saludo.

Fernando dijo...

A ver si hay suerte y te sale por ahí algún Jefe de Sección psicópata o al menos algún Auxiliar Administrativo cleptómano que echarse al coleto, porque buscar por la calle es incómodo. Y con este frío y lluvia...

M@k, el Buscaimposibles dijo...

Encima te ayudan haciendo vigilancias en Urioste ;-)

Agatha Blue* dijo...

Mmmm... Dejame que piense... A ver....


Mmmmmm. No. No hay nada en mi vida que pueda servir de trama.

Eso si... si quieres novela rosa... Buff... tengo para parar un tren.

Besos grandes Police!


Agatha Blue*

Mustafa Şenalp dijo...

very nice a blog :)

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Te ha faltado la gabaldina un poco mugrienta y el sombrero para las ocasiones importantes donde no quisieras que tus rasgos se notasen mucho. La trama surgiría, solo con ponerte in situs, jajajaja. "Síndrome de don Quijote!, no está mal el invento, me apropio de dicho síndrome (si no tienes inconveniente) y con un legero matíz, se lo aplico a ese ser que nos va sacar el sol de la cabeza en casa.
Besitos guapa y me ha encantado esta símpatica entrada.

Francisco Ortiz dijo...

Las historias ya las tienes: las que salen de la vida cotidiana de los lugares que mencionas. Añádele un cadáver y palante. Un abrazo.

Noemí Pastor dijo...

Kanif, ongi etorri izan zaitez. Ya ves que ha salido por ahí uno sin vehículo propio y al gimnasio va Kinsey Millhone, así que se me jodió la originalidad. Empieza bien tu trama.
Neox, no se te escapa una. Las armas no las he nombrado, porque me dan problemas. ¿Bastará con las artes marciales?
Escalones, tampoco hace falta una imaginación desbordante para llamar al síndrome así; se le ha podido ocurrir a cualquiera. De sobra conocemos la rutina de los polis americanos. Yo quiero una de la margen izquierda de la ría, probablemente ertzaina en Sestao.
Peke, lo que me atrae es una vida entregada a una causa que lo llena todo. Interesante tu trama. Disfruta de Markaris.
En ello estoy, Lucía. Sólo me falta acabar de montar la trama, escribir el libro, que me lo publiquen... Pero yo te aviso sin falta, trankil.
Perem1, esto de escribir tiene de bueno que te permite reinventarte la vida, por tarde que sea.
Fer, ahí también hay material literario. También tenía en mente un "euskal phsyco" en la función pública.
Ay, Mak, yo me invento una vida y otros la viven.
Agatha, una subtrama erótico-amorosa siempre viene bien. Ya hablaremos, guionista.
Mustafa, thank you very much.
Casa, yo me veo más con sudadera y chupa de cuero, pero anoto tus sugerencias. Gracias.
Francisco, tengo historias, pero con eso montar una trama que se sontenga lo encuentro jodidísimo. Sinceramente opino que es lo más difícil de una novela de género.
Gracias a todas y a todos. Si os doy un poco más de canchita, me escribís toda la novela. Os quiero.

Javier Vizcaíno dijo...

Hombre... mucho de lo que has descrito es propio de la vida de periodista.
(Me ha entrado nostalagi ochentera con el cómico de Los ängeles de Charlie que has puesto. Las chicas jugaban a ser Sabrina, Jill y... ¿cómo se llamaba la otra?)

rebanada de pan duro dijo...

hay una historia que nunca se resolvió en detalle: la de las dos policías asesinadas en su piso (lo siento) por un psicópata en día feriado.

Noemí Pastor dijo...

Es verdad, Vizcaíno, los periodistas también son televisivos y peliculeros. A mí también me enterneció el tebeo de Los Ángeles de Charlie con ese título grandioso: "Stop a la droga". Dice san Google que la otra se llama(ba) Kelly.
No es mala trama esa, Rebanadita: unas colegas asesinadas siempre dan más rabia. Pero me da un poco miedo, porque es verdad.

malvisto dijo...

Mi querida Noe: si vienes aqui al barrio para que nos tomemos un café, agua, limonada, o para que pruebes lo cojonudo que deber ser uno para enfrentarse al transporte público aquí en Bogotá: TE JURO que te doy el tema.... garantizado éxito comercial, detectivesco. Además: te aseguro que te alejarias de novios, ex maridos, viudos, purretes, alcaides....

besos robados: como para que investigues quién te los dio.

Ricardo dijo...

"... sin vacaciones, sin apenas dormir, comiendo de mala manera y donde caiga, sin vida social..."

No es mal plan, pero preferiría lo de comer a lo Montalbano o Jaritos. Esos tomates rellenos que le prepara Adrianí siempre me han llamado la atención.

Por cierto, no conocía tu blog, al que he llegado a través de Liberty. Me gusta, me gusta. y tu afición por lo criminal, también. Felicidades.

Salud,
Ricardo

Noemí Pastor dijo...

Mi querido Malvi: me resulta muy evocador eso del transporte público en Bogotá. Me vienen a la cabeza escenas de telenovelas. A gusto me hacía yo un viajecito en colectivo o en buseta o como lo llaméis por allí. Besos.
Bienvenido, Ricardo. Lo de malcomer es para contrarrestar a tanto investigador morrofino. Y en eso mi personaje no se me parece: como buena vasquita, me encanta comer bien. Vuelve pronto. Nos leemos.

Anónimo dijo...

Vamos, que eres una cotilla