martes, 1 de abril de 2014

Roja, negra y con estrógenos

Agradezco a Penguin Random House Grupo Editorial que me haya hecho llegar un ejemplar de "¿Y tú qué clase de madre eres?", la primera novela de la británica Paula Daly, que viene precedida por su éxito internacional.

Como acabo de recibirla, solo he podido hojearla un poquito, pero ha sido suficiente para percatarme del cosmos femenino que la habita y la envuelve: una escritora, una heroína, madres, hijas, amigas, vecinas, una investigadora y una chica desaparecida. ¿Cómo no acordarme de Perdida, también de la colección Roja y Negra?

La contraportada habla de las "millones de cosas" que tenemos en la cabeza, de "cuánto sacrificamos por atender tareas laborales y familiares y cuál es el coste emocional de todo ello". Es una descarada apelación a un perfil humano que no coincide en absoluto con el mío y a una "cuestión de plena actualidad" sobre la cual tengo opiniones extremas, radicales e incendiarias que de momento me voy a callar.

Nada más por ahora. Doy las gracias de nuevo a Penguin Random House y, dentro de un ratito, me iré a la cama a leer "¿Y tú qué clase de madre eres?". Cuando la acabe, pondré más letritas. Buenas noches. Felices sueños.

Paula Daly
Just What Kind oh Mother Are You? (2013)
¿Y tú qué clase de madre eres?
Roja & Negra 2014
Traducción de Victoria Alonso Blanco

miércoles, 19 de marzo de 2014

Otros pocos más párrafos selectos de "Kinsey y yo"

Tendría unos diecisiete años y era rubio, de ojos azules, pómulos salientes, una boca sensual de mohín enfurruñado y el cuerpo delgado y fibroso de un surfista. Me lo imaginé dentro de unos años, merodeando por hoteles de zonas turísticas y ligando con mujeres que le triplicaban la edad. Le iría bien. Y a ellas también.

(...)

El bañador que llevaba puesto confería a su barriga el aspecto de una sandía metida en una bolsa para la ropa sucia.

(...)

No soy nada buena como ama de casa. No hago pasteles ni me dedico al voluntariado. No sé cómo entablar conversaciones triviales ni cómo sentarme con las piernas cruzadas.

(...)

Harry estaba enganchado a la delincuencia del mismo modo que algunas personas son adictas a la cocaína, al alcohol, al chocolate o al amor no correspondido.

 Sue Grafton:
Kinsey and me, 2013
Kinsey y yo

Traducción de Victoria Ordóñez Diví
Tusquets, 2014


Otras entradas en Boquitas Pintadas sobre "Kinsey y yo":

Párrafos selectos de "Kinsey y yo"

Más párrafos selectos de "Kinsey y yo"

lunes, 17 de marzo de 2014

Más párrafos selectos de "Kinsey y yo"

Me pregunté si les planchaba la ropa interior a los hombres. Parecía de esa clase de mujeres.

(...)

Aún no he conocido a nadie a quien no le invada cierto nerviosismo cuando llega el otoño.

(...)

Me hundí en el cuero aún caliente por el contacto con el trasero de Barbara Hemdahl, una sensación sorprendentemente íntima.

(...)

Llevaba una camisa blanca empapada en sudor y llena de arrugas. Los pantalones, de gabardina beis, también estaban muy arrugados. Parecía, en suma, que acabara de cruzar un continente en tren.

Sue Grafton:
Kinsey and me, 2013
Kinsey y yo

Traducción de Victoria Ordóñez Diví
Tusquets, 2014


Otra entrada en Boquitas Pintadas sobre "Kinsey y yo":

Párrafos selectos de "Kinsey y yo"




viernes, 14 de marzo de 2014

La noche americana

 (annyas.com)


Cuando ves La noche americana y, al final, con los títulos de crédito, se te pone una sonrisa boba, de felicidad, en la cara, sabes que el cine te tiene y tendrá atrapada para siempre.

Si quieres seguir leyendo este homenaje sentimental que he dedicado a La noche americana, pásate por Zinéfilaz. Allá nos vemos.

martes, 4 de marzo de 2014

"Un jour, le crime" en Calibre 38

El señor Ricardo Bosque, que tiene nueva página en Facebook,
ha tenido a bien publicar en su excelsa revista Calibre 38 un articulito mío sobre el ensayo "Un jour, le crime", de Jean-Bertrand Pontalis, del que ya os he adelantado algo en estos posts de Boquitas Pintadas:

¿Veis cómo no soy tan rara?
Civilización y barbarie


Pasaos por Calibre 38 a leer mi artículo y todo lo demás, que es mucho y bueno. Hasta pronto.



Jean-Bertrand Pontalis
Un jour, le crime
Gallimard 2011

domingo, 23 de febrero de 2014

Párrafos selectos de "Kinsey y yo"

Sue Grafton:
Kinsey and me, 2013

Kinsey y yo
Traducción de Victoria Ordóñez Diví
Tusquets, 2014


El océano se agitaba como una lavadora en un ciclo suave.

(...)

Se había comportado en todo momento de una forma tan estúpida que casi podía considerarse inteligente.

(...)

Parecía una niña tranquila y muy seria. Me la imaginé, ya de mayor, convertida en una de esas mujeres misteriosas alrededor de las cuales gravitan los hombres. De un modo terriblemente autoritario e indiferente, les rompería a todos el corazón y nunca entendería su sufrimiento.

Continuará.

viernes, 7 de febrero de 2014

Civilización y barbarie

La barbarie no es lo opuesto a la civilización, sino algo que habita en su corazón mismo.

El hombre más cultivado, empapado de música, de bellas artes, rodeado, como Jünger, de libros preciosos, o servidor de Dios, como ciertos papas, puede permitir el crimen sin una mínima reacción, e incluso cometerlo él mismo, a través de una máquina anónima interpuesta.

Jean-Bertrand Pontalis
Un jour, le crime
Gallimard 2011

[La traducción y la adaptación son mías]

Entonces, si la civilización no nos ayuda contra la barbarie, ¿qué nos ayudará?

Otra entrada en Boquitas Pintadas sobre Un jour, le crime, de Pontalis:

¿Veis cómo no soy tan rara?