jueves, 2 de abril de 2009

T de trampa


Pues ya me lo he leído, señoras y señores. Y ¿cómo es?, preguntarán ustedes. Pues es diferente. Las últimas entregas de la serie, R de rebelde y S de silencio, ya incorporaron ciertas novedades: saltos al pasado, fragmentos en tercera persona sin que estuviera Kinsey presente, delitos incruentos... Ya nos contó Grafton en Barcelona, y lo repite en las entrevistas, que se esfuerza especialmente por no escribir la misma novela dos veces y que quiere que cada libro sea único.

Pero, ¿en qué consiste la diferencia de T de trampa? En que no comienza con un crimen de esos que hacen portada; no se trata de un asesinato, ni de un robo espectacular; no es una violación, ni un secuestro, ni una desaparición. Es que un anciano se cae; vive solo, apenas tiene amigos y su pariente más próxima es una sobrina que habita el otro extremo del continente. Un problema de esos tristes y cotidianos, de los que todo el mundo ha conocido o vivido. Así, Grafton casi se pasa a otro terreno, explora nuevos territorios y asume riesgos también nuevos.

En T de trampa no corre la sangre hasta el final del libro, pero la tensión, el miedo cortante, la obsesión de la sospecha, las mentiras hábilmente tejidas para envolver a la víctima, la ira, la rabia y la impotencia construyen una novela escalofriante.

La detective Kinsey Millhone sigue tan divertida y simpática como siempre, mantiene ese algo especial que la hace conectar tan fácilmente con las lectoras y lectores. Y la mala de la novela, su enemiga en esta entrega, la temible Solana Rojas, está a su altura: es una impostora canalla y sin escrúpulos ni empatía que se permite, sin embargo, el lujo de moralizar y ser despectiva con el prójimo. Una auténtica sociópata, vamos.

Dice Grafton que escribe estas novelas para "descifrar el código de los criminales". No sé si lo habrá conseguido, pero, mientras persevera en el intento, nos hace pasar muy buenos ratos.


Leed también, por fa, lo que escribió Peke sobre el libro.


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13 comentarios:

Helua dijo...

Pues que quieres que te diga... no es lo que cuenta, sino como lo cuenta, lo que no acaba de gustarme.. para mi, la novela mas decepcionante, de la serie.
Ah! te recomiendo leer, si aun no lo has hecho, a Gianrico Carofiglio, las cuatro publicadas en castellano, sobre todo la ultima q acaba de salir, me han encantado. Besos guapa!!

Francisco Ortiz dijo...

Ah, qué bien. Tu fidelidad a nuestra querida autora y el placer de la lectura casi llegan hasta aquí para lanzarme a mí a recuperar la senda perdida.

Lucía dijo...

Ya tenía yo ganas de que hicieras el comentario de este libro. Todavía no lo tengo pero es cuestión de tiempo.
Ahora tengo a mi suegra (tiene 80 años) enganchada a Kinsey. Un día me dio por llevarle la A, porque pasa mucho tiempo sola y le gusta leer, y ya va por la G. Ya no quiere que le lleve otro tipo de novela, se ha vuelto adicta a la novela negra.
Un abrazo.

Antonio dijo...

Pusu en turco es encerrona.

kweilan dijo...

Lo voy leer estas vacaciones.

Noemí Pastor dijo...

HELUA, quizás la novela se separa demasiado de las convenciones del género. Me gusta que indague en la maldad de las gentes que nos pasan por normales e incluso por bondadosas. ¿Quién no ha conocido a alguien así?

FRANCISCO, me siento atada a este alfabeto como al agua y al pan, qué te diría. Yo le fallaría ni aunque me defraudara: le daría otra oportunidad siempre.

LUCÍ, yo siempre recomiendo el alfabeto a quien quiera entretenimiento del bueno y no suele fallar.

ANTONIO, tu sabiduría nos ilumina siempre. Un abrazo.

KWEILAN, espero tu comentario. Besitos.

Mita dijo...

Me lo busco esta semana que viene en España. Gracias por recordármela! Besillos

Helua dijo...

Exacto Noemí.. un beso.

Antonio dijo...

¿Estás de coña, no?

BUDOKAN dijo...

Una pena que no se consiga en la Argentina. Por lo que se ve parece más que interesante. Saludos!

Fernando dijo...

Leyendo lo que dijo Peke, bendita esclavitud es que estén todas estas estupendas lectoras esperando un próximo libro.

Pablo dijo...

¿lo leeo?

Noemí Pastor dijo...

MITA, no te costará encontrarlo. Vende muy bien, pero nunca figura en las listas de los más vendidos, absolutos misterios para mi entendimiento.

HELUA, otro para tí.

ANTONIO, a veces sí y a veces no.

BUDOKAN, no lo puedo asegurar, pero me extrañaría mucho que Grafton no publicara en Argentina. Saludos.

FER, sí, hay esclavitudes que merecen la pena.

PABLO, repito lo de siempre: yo no recomiendo nada; sólo hablo de lo que me gusta y de lo que no. Besos.