
Pero, en vez de publicarla en este mi humilde blogsito, he decidido cederla altruistamente (¡soy tan generosa!) a la Revista Calibre .38 para su mayor gloria y relumbre.
Lo cierto es que, como le decía a Ricardo Bosque, padre y madre de la publicación, me ha salido un articulito nada literario y todo triste. Pero os lo juro que no es pose y que me ha salido así.
Bueno, gente, apiadaos de mí y pasad por Calibre .38 a leerlo. Allá nos vemos.