jueves, 12 de enero de 2012

Limonov (5)

Su nombre se limpia un poco

Paradojas del destino, Limonov empieza a estar mejor visto cuando en 2001, durante el primer mandato de Putin, lo encarcelan por tráfico de armas y un presunto intento de golpe de estado y lo condenan a catorce años de prisión.

Su oposición al régimen de Putin le hace merecer los elogios de Elena Bonner y de Anna Politkóvskaya, tan bien consideradas ambas en Occidente, y elevadas casi a los altares. No lo ven como se le ve, por ejemplo, desde Francia, o sea, como un fascista despreciable que encabeza una cuadrilla de skinheads, sino que elogian su valentía y su integridad y creen que su partido es una oposición creíble al poder.

Aunque él reniega de esa imagen políticamente correcta y recuerda “No soy un disidente; soy un delincuente”, una campaña internacional por su liberación hace que solo pase dos años en la prisión Engels, un monstruo carcelario que no figura en los mapas, cuyos grifos de acero le recuerdan a unos diseñados de Philippe Starck que conoció en un hotel del lujo de Manhattan. Carrère hace notar que pocos seres humanos poseen una experiencia vital que les permita hacer semejante comparación.

Cuando sale de prisión funda la coalición La otra Rusia (Drougaia Rossia), con el ex campeón mundial de ajedrez Gari Kasparov y Mikhail Kassionov, antiguo ministro de Putin.

 Limonov y Kasparov

Funda también Lemonka (‘granada’), publicación underground prohibida después por el régimen.

El Partido Nacional Bolchevique fue ilegalizado en 2007 por “extremismo”. En ese mismo año 2007 se encuentran Carrère y Limonov. Bueno, mejor dicho se reencuentran, pues ya habían coincidido décadas antes en París. El reencuentro se produce en una manifestación de recuerdo a las víctimas del secuestro del teatro Dubrovka de Moscú:

Portan las pancartas huérfanos, viudos y viudas, madres y padres que han perdido a un hijo; no hay palabra para denominarlos, ni en ruso ni en francés. [Tampoco conozco yo esa palabra en ninguna otra lengua.]

A partir de 2009 Limonov se hace un habitual de la prensa rusa de todos los colores, gracias a variados escándalos y detenciones. Alcanza, así, un extraño estatus que mezcla el vedetismo de una estrella del pop con el de un agitador ultranacionalista.

Continuará

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bravo pour cet excellent compte rendu du livre d'Emmanuel Carrère, qui est un énorme succés en France (220.000 exemplaires vendus fin décembre, selon des chiffres réels, confirmés).
J'ai fait moi aussi des recherches sur Edouard Limonov :
- il a eu une grosse influence parmi une certaine jeunesse intellectuelle, surtout à la fin des années 90 ( son journal LIMONKA, créé en 1994, était tout un symbole de la contre-culture de l'époque, un peu l'équivalent de Charlie-Hebdo, en France)
- Limonov est un excellent écrivain, qui aurait influencé ses jeunes confrères, davantage que Soljenitsyne (voir à ce propos l'article du jeune écrivain russe Zakhar PRILEPINE, paru récemment dans El Pais-Babelia )

- IL y a un excellent film documentaire d'Aliona Polunina, qui a reçu de nombreux prix :
il raconte l'histoire de l'ancien numéro 2 du parti de Limonov, de son jeune fils emprisonné, pour action politique, et l'on y voit Limonov au moment de la campagne présidentielle de 2007 avec Kasparov.
Le film s'appelle THE REVOLUTION THAT WASN'T
voici le lien pour le voir :
http://vimeo.com/9186170


- on trouve des milliers de documents vidéos sur Internet, à propos de Limonov, en recherchant son nom avec les caractéres russes : Лимонов

Uno dijo...

Realmente un personaje inclasificable. Dice monsieur Anónimo que es un excelente escritor además.
¿Bailará también de puntas?

Un abrazo.