miércoles, 24 de noviembre de 2010

El bigote



Así se titula una de las primeras novelas que publicó uno de mis favoritos, Emmanuel Carrère. Luego, en 2005, él mismo dirigió una peli basada en la novela, con Vincent Lindon (una de mis once mil debilidades cinematográficas) de protagonista. Os pongo el enlace al tráiler, porque no me lo deja insertar.

La novela es relativamente breve (183 páginas justas), su peripecia es única y gira alrededor del título, esto es, del bigote. Resulta que un arquitecto parisino guaperas decide un buen día afeitarse el bigote y cuando pregunta a su mujer y a sus amigos a ver si está más guapo sin mostacho, todos le contestan que qué demonios dice, que él no ha tenido nunca mostacho.
A partir de ahí, la cosa no mejora y el bueno del mostachudo acaba dudando de su vida entera, porque, pensándolo bien, si nunca ha tenido bigote puede que tampoco tenga esposa, ni padres, ni amigos, ni viva en París ni sea arquitecto.

He trasteado por Internet a ver qué se decía de la novela y me he maravillado, como me sucede siempre, con ese empeño de la gente por buscarle simbolismo y explicaciones a todo. Me he encontrado con todo un tratado de simbolismo bigoteril: virilidad, crisis de la masculinidad, crisis de los cuarenta, de los cincuenta, caída del imperio romano...

Vamos a ver, señoras y señores hermeneutas: ¿no cabe la posibilidad, por remota que sea, de que no signifique NADA? ¿No creen que existe lo irracional, lo absurdo, lo sinsustancia, lo que ocurre porque sí, sin más, en nuestras vidas? ¿Siempre hay algo que explique la tragedia, la deriva, el suelo que deja de ser firme bajo los pies, el descenso a los infiernos? No. 

Por cierto, de la novela, que yo sepa, sólo hay una edición en español, argentina, en editorial Atlántida (1987). Servidora de ustedes ha leído La moustache en ediciones P.O.L (1986), concretamente en la colección Folio, la que os he puesto en la foto. La peli no la he visto, pero le tengo ganitas.

Otras cosas que he escrito sobre las novelas de Carrère: Una semana en la nieve, El Adversario, Una novela rusa y D'autres vies que la mienne.

Technorati tags

30 comentarios:

El jukebox dijo...

También leí en su día comentarios sobre 'El bigote y la verdad es que no me atrajo mucho la novela. Para mí que Carrere se puso estupendo a partir de 'Una semana en la nieve'. Sigo esperando que traduzcan su última novela. ¿Has leído 'Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos'? Es la muy personal biografía que escribió sobre Philip K. Dick. Está bastante bien.

Saludos

Bruja Truca dijo...

La gente por quedar de intelectual se inventa cosas rarísimas, la caída del Imperio Romano...
Hay libros que los autores los escriben mientras se fuman lo que sea, que quisiera yo que me dijesen lo que es, aunque no fumo.
Mira Kafka, por ejemplo, un tio que se convierte en cucaracha gigante que se llama Gregorio. Generaciones y generaciones de profesores examinando a la gente en el insituto del significado sobre la cucaracha Gregorio.
Lo que se reiría Kafka de nosotros si levantara la cabeza.

La historia parece divertida en plan "Sin noticias de Gurb." Divertir también es un propósito en la literatura.

Mira to lo que he dicho pa no decir na xD

Elena Rius dijo...

Será casualidad o conjunción cósmica, pero es curioso que el mismo día en dos de los blogs que sigo se hable de dos obras distintas de Emmanuel Carrère: "El bigote" y "Yo estoy vivo y vosotros estais muertos". Algo me dice que debería correr a la biblioteca y hacerme con todo lo que tengan de este autor.

kanif dijo...

En la novela de Millás, Tonto, muerto bastardo e invisible, el desencadenante de la trama es también un bigote, pero en este caso uno postizo, que transforma al protagonista. Y Curiosamente le hace vivir una situación delirante, como la de la obra de Carrere.
¡Tiene bigotes la cosa!

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Pues tiene buena pinta, habrá que buscarla.

Besicos muchos y acumulados, ya que hace algún tiempo que no asomo.

SRO dijo...

claro que puedes perder el bigote y pasar cosas que pueden volverte majara
y no significar nada. O sí: significa todo lo que dicen los existencialistas
A mí eso me da yuyu y prefiero hacerme simbolista. El planteamiento es muy de un existencialismo franceś, desde luego: "Tengo un bigote luego existo..." Pero viendo la cara conspiranoica de la joven en la portada -yo estoy hablando de la peli, claro- yo diría que va en plan conspiración! y eso es muy hollywoodiense. Saludos por la mañana

Noemí Pastor dijo...

JUKE, coincido contigo en que Carrère ha ido a mejor como novelista. Lo de Dick no lo he leído, porque me atraen más las novelas, pero, ahora que lo pienso, "El Adversario" ya es una especie de género mixto, así que en mi próxima escapadita franchute igual cae.

Noemí Pastor dijo...

BRUJA, lo del imperio romano se me ha ocurrido a mí, pero igual hay por ahí interpretaciones más peregrinas. Creo que en lo de la diversión te equivocas: me parece que Carrère no pretende ser divertido, pero, incluso sin pretenderlo, tiene su puntito de humor macabro.

Noemí Pastor dijo...

ELENA, pues sí, sal corriendo a la biblio y pilla, para ir haciendo boca, "El Adversario", por ejemplo. Y luego me cuentas. Besos.

Noemí Pastor dijo...

KANIF, vaya, no conozco esa obra de Millás. La comparación igual me da para mi tesis doctoral siempre postergada.

Noemí Pastor dijo...

CASA, por poco que te guste la literatura, te gustara Carrère. Yo también te debo una visita desde hace tiempo, maestra.

Noemí Pastor dijo...

SRO, sí, la teoría de la conspiración también pulula por la novela, aunque no es muy consistente, dado que el bigotudo no es presidente del gobierno ni nada. A fin de cuentas viene a decirnos que consistente no es nada.

SRO dijo...

me pregunto si a Aznar le ocurriría algo parecido al afeitarse el suyo... A mí también me parece muy interesante la pista de Kanif.

39escalones dijo...

Normalmente es por estética, ¿no? En mi caso, el bigote, unido a la perilla, fue producto de la casualidad. Y ya hace trece años...
Por cierto, ya conocerás el chiste ese de "¿sabes quién se ha dejado bigote...?".
Besos.

Dante Bertini dijo...

recién afeitado, voy a buscar la peli...la tapa del libro francés es preciosa. besos

José Núñez de Cela dijo...

El libro es, de entrada, atractivo. De vez en cuando me gusta mezclar con historias onírico-conceptuales-estrafalario-fantasiosas-psicologizantes (o directamente RAROS). Me recuerda, de entrada, incluso a Cortazar.

Ahora lo de trasladar al bigote tanta responsabilidad, esa de representar tantas cosas, me parece un faena para los poblres bigotes y además, yo nunca he llevado, por lo que me siento un poco ignorado en este caso.

saludos

Noemí Pastor dijo...

SRO, ah, pero ¿Aznar tenía bigote?

Noemí Pastor dijo...

ESCALONES, pues no, no me sé el chiste. ¿Me lo cuentas y de paso memandas una foto tuya con o sin bigote?

Noemí Pastor dijo...

DANTE, es "Le dieu des coiffeurs" de Otto Dix. A mí también me gusta.

SRO dijo...

una cosa que me he planteado es que siendo el mismo autor de la novela el director de la peli debería ser una garantía de fidelidad y que es una buena ocasión para comprobar los dos modos de explicar la misma historia desde medios tan diferentes. Para eso, claro, hay que ver el libro y de momento uno tiene un trayler y una reseña. Otra cosa que he pensado es que ese Vincent Lindon se parece a Juanjo Puigcorver. Noemí tienes razón: Aznar nunca llevó bigote.

Uno dijo...

Qué susto, creí que ibas a hablar de "el bigotes", el proveedor oficial del PP.
Aunque por lo que cuentas de la novela es un caso similar. Este ahora resulta que no tenía amigos, ni facturas ni nada de nada.

Un abrazo

Noemí Pastor dijo...

JOSÉ, perdona que no te contestara antes, pero es que ha caído un tormentón y me he quedado sin internés. E libro no es raro, se lee de un tirón y tiene ingredientes atractivos. Pero como no da explicaciones, la gente se truena buscando razones donde no las hay. Yo tampoco he llevado nunca bigote.

Noemí Pastor dijo...

SRO, sí, sería un ejercicio muy bonito. A mí me falta la peli, pero todo se andará. No le encuentro a Lindon el parecido que mencionas, para nada, qué curioso.

Noemí Pastor dijo...

UNO, ay, el bigotes y el gürtel y los trajecitos de la señorita Pepis sí que tienen una novela. De las negras, negras, buenas, buenas. Y una peli de Tarantino o de Abel Ferrara por lo menos. ¿O de Lynch?

39escalones dijo...

Uy, no, que el chiste es una ordinariez. Casi tanto como una foto mía...

LU dijo...

Tiene muy buena pinta, y eso que a mi los bigotes me dan mucho “repelús”.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Bueno, ya sabes, Noemi, que en "lo chino" y en "lo francés", no sé por qué mecanismo mental, tendemos a buscar el simbolismo y las metáforas en aquello que dicen...
...Es genial una frase de "Zelig" donde, a medida que avanza el falso documental sobre el camaleón humano, se dice: "los filósofos franceses vieron en él un símbolo de cualquier cosa"...
...Besos...

Noemí Pastor dijo...

ESCALONES, la ordinariez es bienvenida en este blog. Total, si no me gusta, lo borro y ya está. Como soy dios...

Noemí Pastor dijo...

LU, alguna vez leí una frase que decía: Besar a un hombre sin bigote es como ... Vaya, se me ha olvidado la continuación, pero venía a decir que los bigotes molan.

Noemí Pastor dijo...

MIGUEL ÁNGEL, no sé por qué nos esforzamos. Queramos decir lo que queramos decir, ya lo ha dicho antes Allen, y mucho mejor dicho.