En mis minivacaciones de Navidad he podido soltarme en parte del yugo de Dörrie y hacer un poquito de caso a Rankin. Así que he pasado las fiestas tan ricamente en Edimburgo con el inspector John Rebus; hemos llevado vidas paralelas estando yo en mi casita y él En la oscuridad.
A los dos nos anochece prontísimo, antes de las seis de la tarde, y cenamos con la tele esos platos que no aparecen jamás en ninguna carta ni en la sección de recetas de las revistas femeninas.
Nuestras vidas se separan en el momento en que a Rebus le aparecen tres cadáveres y varias violaciones. Ahí se acaban, gracias al cielo, las semejanzas.
Los dos, Rebus y servidora, hemos pateado una ciudad que apenas ve el sol, repleta de lluvia, bares e iglesias. En sus bares, llamados pubs, se bebe whisky y cerveza. En los míos, tintorro. Mis iglesias son católicas. Las suyas, presbiterianas.
Los dos bebemos té. Rebus, porque en Escocia se bebe mucho y, como está de servicio, no puede tomar alcohol, que es lo que prefiere. Yo bebo té porque me gusta y porque me lo pide mi estómago maltratado.
Os seguiré informando.
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15 comentarios:
Y es que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, ¿o no?
...Eh, eh, que en Edimburgo anochece en verano a las 00.00 (más o menos), así que esa historia transcurre en invierno: una coincidencia más.
Bien por tus celebraciones navideñas.
Quién pudiera.
No es mal plan para pasar unas vacaciones, siempre y cuando los asesinatos y violaciones sean de mentirijillas y estén regadas con mucho té.
Disfruté mucho leyendo En la oscuridad, ahora estoy impaciente por empezar el último.
Bonitas fiestas navideñas por Edimburgo, yo las pasé por Sicilia, en breve lo cuento.
Besos.
Cómo detesto que anochezca tan temprano.. aunque si me acompaña un té, un buen libro y estoy de vacaciones todo se ve con otro color!
Besos!
PD: Sigue contando lo que le pasa a Rebus por favor!!!
me gusta cuando escribes...
no calles.
compartimos el té. desde siempre.
Lo siento, no me gusta el te... pero si Ian Rankin..estoy leyendo su ultima novela publicada en castellano, q está genial... y lo q cuenta, si q se parece a la realidad escocesa, y bastante.. Ah! aparte de beber te, Rebus bebe cerveza y mucho "güisqui" de malta...
Un día vas a tener un disgusto con esas compañías que te echas...
Asesinatos, violaciones, noches oscuras, no esta mal, una buena manera de pasar estas fiestas!!!
ya nos seguirás contando....
Un saludo
Felicidades
Ahí se terminan las semejanzas.... ¿y qué dirá él: el dtective? Mira que puedes herrir sus sentmientos...
Alberto, para eso hay que identificar antes la realidad, ¿no?
Humo, lo he celebrado muy bien con el bueno de Rebus.
Escalones, todavía no ha acabado la historia. A ver qué pasa para Reyes.
Lucía, yo también me voy a Sicilia y a la luna enseguida. ¡Y le tengo unas ganas al último de Rankin...!
Zanzara, hay que encontrarle encanto a la noche. Seguiré contando de Rebus, of course.
Cacho, eres muy amable. No pienso callar ni dejar de beber té.
Helua, ya están con la última. Qué envidia. Ya digo que Rebus bebe té sólo cuando no puede beber alcohol. Prefiere su bebida nacional escocesa.
Fer, los detectives son como de mi familia de siempre y me parecen tan normales como los (demás) funcionarios.
Perem1, parafraseando a Allen, un estilo navideño alternativo.
Porteño, gracias. Felicidad para ti también.
Malvisto, habrá que ir al blog de Rebus a ver qué dice de estas vacaciones conmigo.
Pues yo Edimburgo lo tengo en una nebulosa. Creo que fue en el 83 la última vez que lo pisé. Casi nada.
Gracias por no reventarme la inocentadilla,je,je,je.Besos.
Julen, es que veinticinco años no son nada.
Pero, Alberto, ¿era inocentada? Pues ahora me entero.
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