domingo, 20 de julio de 2014

No lugar

« Nancy no es una ciudad esplendorosa, ni siquiera bajo el sol. Por eso cuando llueve encuentra su verdadero carácter gris, lúgubre y deprimente. Cuando llueve, los sintecho y los perroflautas se refugian en el centro comercial y el resto de la gente se pega a los escaparates para resguardarse. El interior está sembrado de los mismos letreros que pueden encontrarse en cualquier otra ciudad de Europa: Footlocker, Pimkie, H&M, Body Shop... Los escaparates son feos, demasiado iluminados, aseptizados, previsibles; nunca muestran nada sorprendente ni escandaloso.
En el resto de calles tampoco llama nada la atención: no hay espacio para lo subversivo en las ciudades modernas. Todo resulta enfermizo, congelado, como una morgue colorida.»

Virginie Despentes: Bye, bye, Blondie
Éditions Grasset & Fasquelle, 2004
La traducción y la adaptación son mías.


«Si un lugar puede definirse como de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse como de identidad ni relacional ni histórico será un no lugar. La sobremodernidad produce no lugares. Son tanto las instalaciones necesarias para la circulación acelerada de personas y bienes (vías rápidas, empalmes de rutas, aeropuertos) como los medios de transporte mismos o los grandes centros comerciales. »

Marc Augé: Non-lieux. Introduction à une anthropologie de la surmodernité, 1992
Los no lugares. Espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad, Gedisa 2008
Traducción de Margarita Mizraji
La adaptación es mía