miércoles, 20 de junio de 2012

Mar de fondo


A Patricia Highsmith la he leído siempre desordenadamente: una novelita suelta por aquí; años después otra que me han prestado por allá; luego una que tenía por casa… 

Ahora ha caído en mis manos por casualidad Mar de fondo (Deep water, 1957) y me ha dejado el mismo buen sabor de boca que todas sus novelas (y también las pelis). Según la leía, me he encontrado a mí misma a menudo exclamando: “¡Pero qué buena es esta tía!”. 


Y otra casualidad: el sábado 16 de junio, en Babelia, Rosa Montero publica un articulito titulado "Las mujeres matan más" y dice que "la monumental Patricia Highsmith (...) es una/uno de los grandes escritores del siglo XX." En el artículo Rosa Montero le da caña a esa idea tonta de que las mujeres somos seres angelicales, como ya hice yo en un post antiguo.

Mar de fondo tiene por protagonista a un asesino psicópata. Pero es un asesino psicópata de los buenos: un tipo afable, de impecables modales, ciudadano ejemplar, apreciado en su comunidad, padre devoto, hombre refinado y cultísimo… Como esposo no le van tan bien las cosas, pero la culpa es toda de su mujer, Melinda, un personaje tremendo, bovaryano, de esos que Highsmith construye tan bien: superficial, borrachina, hombreriega, nada maternal, nada amiga de sus amigas… Es una mujer que desprecia a las demás mujeres, que ni siquiera sabe de qué hablar con ellas; se resiste a ser lo que esperan que sea.

Volviendo al asesino, a su marido, Vic, resulta curioso que mate “queriendo sin querer”. Mata a alguien a quien odiaba sin saber que lo odiaba. Creía simplemente que lo despreciaba y se descubre odiándolo y queriendo matarlo precisamente cuando lo mata, en cuanto tiene ocasión de hacerlo.
Sabe también que, si de repente frena ese impulso inicial de matarlo, no sucederá nada, todo quedará en un susto, en una broma desagradable. Pero no lo hace, no se detiene y “sin querer queriendo” lo mata.

Todo esto sucede en una pequeña y plácida población americana, en una suburbia ideal, con niños, jardines, piscinas y cenas entre parejas y eso hace que todo resulte más siniestro.

En fin, que, dado lo bien que me lo he pasado, me propongo leer a Highsmith enterita, por riguroso orden cronológico y como Dios manda. Y os lo contaré todo, claro.

10 comentarios:

humo dijo...

A Rosa Montero hace años que no me molesto en leerla. La Highsmith es una de las (pocas) monstruas literarias que venero: se me hace raro coincidir con la periodista en algo...

loquemeahorro dijo...

¡Este fue el primero libro que leí de Highsmith!

Lo pongo entre exclamaciones porque para mí fue un descubrimiento, me deslumbró y empecé a leerme libros suyos, uno tras otro.

Creo que tenía que haber dosificado un poco su lectura, porque terminé quemándola, ahora procuro no repetir con ningún autor, inmediatamente después de leerme algo suyo.

Me ha gustado mucho esta reseña, recuerdo muy bien este libro (lo leí hará 20 años) por ser el primero y creo que lo has descrito muy bien:

Esas urbanizaciones de gente que queda para hacer barbacoas, el editor de libros "especiales", la mujer insensible, el frívolo amante... y la niña, la hija de la pareja en medio de esa bomba de relojería.

Noemí Pastor dijo...

Hola, HUMO. Yo de Rosa Montero solo he leído hace mil años "La función Delta". Pero en el último Babelia (que tampoco leo habitualmente) vi ese articulito sobre escritoras criminales y me reultó curioso coincidir con ella en esas dos cositas.
Opino que Highsmith está infravalorada para lo buenísima que es.

Noemí Pastor dijo...

Hola, LOQUE. Pues, para haberlo leído hace 20 años te acuerdas perfectamente.
Fíjate que yo disfruto más cuando me pongo a leer a un autor "sistemáticamente"; como que me sumerjo mejor en su universo y le saco más partido. Por eso con Highsmith tengo la sensación de no haberla apreciado bien, porque la he leído desordenadamente, a medida que sus libros han ido cayendo por azar en mis manos.
PD. ¿Qué habrá sido de la hija de Vic y Melinda?

Manuel Márquez Chapresto dijo...

A mí me pasa con Patricia Highsmith lo mismo a que a ti, compa Noe, en lo que se refiere al desorden y eventualidad (aunque me imagino que en mucho menor volumen aún que tú; además de que, en mi caso, eso es algo que se puede hacer extensible a todo autor…). También coincidimos en cuanto a la querencia: lo que he leído de ella, me ha gustado, y mucho. Ésta, por supuesto, no la he leído, y, con las referencias que das, apetece un montón. A ver si hay ocasión…

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Noemí Pastor dijo...

Hola, MANUEL. Yo he leído desordenadamente a muchísimos autores, pero no siempre lo lamento; solo lo hago en casos como el de Highsmith, que se merecen una lectura un poco más atenta y rigurosa. "Mar de fondo" te gustará; me apuesto el cuello.

ISA dijo...

Creo que he leido casi todo de la Highsmith y releido, no se cuantas novelas. Me encanta.

Te sugiero que leas la biografia de Joan SCHENKAR: "Patricia Highsmith. Biografia definitiva" Circe, 2010, 14€, es genial

Peke dijo...

Tendré que releerlo, porque no me acuerdo de mucho. Lo leí hace unos años (pocos) junto con otras novelas de la autora; pero en vez de leerlo creo que lo tragué y así, claro, no hay manera de acordarse después.

Noemí Pastor dijo...

Gracias, ISA, por la recomendación. Seguro que pico. Besos.

Noemí Pastor dijo...

Hola, PEKE. Son curiosos los mecanismos de nuestra memoria, que hace que unas cosas las recordemos perfectamente bien y otras nos las borra. Besos.